Lo piensa y se arrepiente. Como de tantas cosas. Qué más da, arrepentirse no le sirve de nada, sólo para no volver a ceder ante su propio orgullo, para no volver a cometer el mismo error. El error que ha cometido una y otra vez. y ¿qué hacer entonces?, si cuando piensa en ella la echa de menos, la quiere cada vez más y sabe que sin ella su vida sería un grave error. No hace falta que se lo diga, ella lo sabe y también lo niega. Aunque piense ya poco en los buenos momentos, siempre quedará el recuerdo de la perfecta amistad. Lo que un día quiso que fuera para siempre y hoy lamenta haber perdido. Y sigue adelante porque no pierde la esperanza de encontrar a alquien tan maravilloso.
Y en la calle lo verás abrir la flor de su secreto.
Y empezará a soñar.
Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino.
No quedará ni un recuerdo,
ni en la noche un lamento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario